miércoles, 15 de mayo de 2013

Pan (del de verdad)

Hace ya tiempo que me dio la neura por esto del pan casero. Mis primeros panes sufrían mi falta de técnica y experiencia (y de adecuadas fuentes de información, por que no decirlo. No todas las recetas de internet funcionan bien). Solían quedarme muy prietos en con un sabor muy neutro, mejor que el pan estándar de supermercado, pero lejos aún de lo maravilloso que puede llegar a ser un buen pan. A pesar de todo, me encantaba hacer pan, meter las manos en la masa, mancharlo todo de harina y ver como el pan iba aumentando de volumen.

Hace unos meses me decidí a crear mi masa madre casera, Franky (ver instrucciones aquí)  ha resultado ser mi mejor aliado a la hora de hacer pan. Si bien es cierto que cuando está en una esquina de la cocina o la nevera tiene un olor más bien desagradable, aporta al pan un sabor delicioso y rotundo. Me ha ayudado también a conseguir un pan con mejor corteza, que dura más en condiciones comestibles y que tiene esas burbujotas tan geniales.


Ingredientes:
  • 75 g de masa madre natural
  • 2g de levadura de panadería liofilizada
  • 300g de agua aprox.
  • 475g de harina de fuerza
  • 25g de harina integral
  • 12g de sal
Lo primero que haremos será mezclar bien la sal con la harina. Cuando esté bien integrada, añadiremos los dos gramos de levadura y la masa madre. Añadimos después buena parte del agua que tendremos a temperatura ambiente y la mezclamos bien con todos los demás ingredientes. Es importante que no añadáis todo el agua a la vez ya que no todas las harinas absorben la misma cantidad de agua. El objetivo es lograr una masa relativamente consistente pero que se nos pegue un poco a las manos. Existe la creencia de que hay que añadir harina hasta que nuestro engrudo no se pegue nada a las manos, pero lo cierto es que la falta de humedad perjudicaría la calidad del pan. La humedad es una gran amiguita de las levaduras, así que toca pringarse un poco las manos. Cuando la masa esté bien mezclada lo dejaremos reposar una media hora tapada con un film transparente antes de empezar a amasar.

Transcurrida la media hora llega el momento de amasar. Como la masa que hemos hecho es bastante pringosa, que unas manos inexpertas traten de hacer un amasado típico (que sería menear bien la masa unos 15 minutos) puede resultar infernal. Os recomiendo que uséis la técnica de amasado casi sin amasar de Dan Lepard . Lo único que tenemos que hacer es amasar la masa unos 10-15 segundos y dejarla reposar unos diez minutos, repitiendo la operación unas 5 veces. Para evitar que la masa se pegue a las manos o a la mesa donde amasamos, usaremos aceite y no harina. De este modo conseguiremos una masa final con mucha humedad y por lo tanto un ambiente de trabajo perfecto para nuestras levaduras.

Cuando terminemos de amasar, dejamos que el pan fermente hasta que doble su volumen. Este proceso tardará más o menos en función de la temperatura y humedad del ambiente, pero a modo orientativo os diré que yo suelo dejarlo unas dos horas. Una vez haya doblado su volumen, amasamos nuevamente la masa para sacar parte del aire que tiene dentro, le damos la forma deseada y lo ponemos nuevamente a levar. Cuando doble su volumen estará listo para ir al horno.

Antes de meter el pan en el horno, tenemos que asegurarnos de que esté bien caliente, así que lo precalentaremos a 250ºC. Es recomendable poner en la parte inferior del horno una bandeja vacía que usaremos para crear vapor (al parecer esto le va genial a la corteza del pan).Cuando el horno esté caliente metemos el pan y muy rápidamente, para evitar que se escape el calor del horno, echamos un buena cantidad de agua en la bandeja que está en la parte de abajo del horno y cerramos la puerta. Horneamos el pan a 250 los primeros 2 minutos y luego vamos bajando la temperatura de forma gradual hasta llegar a los 200 grados. Lo horneamos unos 60 minutos a esta temperatura. Si veis que se os empieza a churruscar de más el pan lo podéis cubrir con papel de aluminio.

Una vez transcurrido el tiempo de horneado, comprobaremos que está bien hecho dando unos golpecitos en la parte inferior de nuestro pan. Si suena a hueco, nuestro pan está listo y lo dejaremos enfriar sobre una rejilla. Si no suena a hueco lo dejaremos un ratito más.

Y ahora que ya habéis leído la entrada más larga de mi blog (de momento) os diré que todo está mucho mejor explicado en el programa de etb de cocina "Robin Food: Atracón a Mano Armada". Os dejo el enlace al programa en el que Iban Yarza explica como hacer un pan con masa madre natural

jueves, 11 de abril de 2013

Hornazo "light"

Hace un par de días se celebró en Salamanca el Lunes de Aguas. En la actualidad se celebra en toda la provincia de Salamanca comiendo está especie de empanada super cárnica en el campo, pero está tradición viene de lejos.

De acuerdo con la fiable fuente "Wikipedia", allá por el año 1543, Felipe II visitó la ciudad de Salamanca. Tras percatarse de que aquello era Sodoma y Gomorra  (creo que Salamanca no ha cambiado mucho... xD) decidió hacer algo para que, por lo menos, en cuaresma se guardará abstinencia. Se le ocurrió que lo mejor era alejar la tentación, así que ordenó que durante los días de cuaresma las prostitutas que tanto trabajo tenían durante el año debían estar aisladas al otro lado del río. Los estudiantes, para celebrar el retorno de las tan añoradas meretrices, preparaban una orgía cárnica (en más de un sentido, imagino) a la orilla del río donde celebraban comiendo y bebiendo que las rameras habían vuelto de su exilio.


Ingredientes (para 6-8 personas):

Para la masa -
  • 500 g de harina de fuerza
  • 12 g de levadura fresca
  • 70g de aceite de oliva (si siguieramos una receta más tradicional llevaría también manteca de cerdo)
  • 180g de agua
  • 100g de vino blanco
  • Una cucharadita de café de sal
  • Media cucharadita de café de azúcar 
  • Azafrán molido
  • Pimentón dulce
  • 1 huevo (para pintar el hornazo)
Para el relleno -
  • 500g de lomo de cerdo adobado (en filetes finos)
  • 150g de jamón serrano en lonchas
  • 300 g de chorizo (como el mío es "light", no lleva :P)

Para empezar haremos un pre-fermento con 300 g de la harina, la levadura, el agua, el vino, el azúcar, el azafrán y el pimentón. Tapamos el mejunje con un pedazo del film transparente y dejamos que fermente hasta que doble su tamaño, algo que nos llevará un par de horas aproximadamente (depende de a que temperatura este vuestra morada). 

Cuando el pre-fermento esté listo, añadimos el resto de ingredientes y amasamos bien durante unos minutos hasta que la masa esté tersa y elástica. Ponemos nuevamente la masa en un recipiente grandecito y lo volvemos a dejar reposando bien tapado hasta que la masa vuelva a doblar su volumen. 

Cuando la masa esté lista, solo quedará dividirla en dos y estirar ambas partes con forma rectangular del tamaño de una bandeja de horno (del tamaño de la vuestra a ser posible :p ). Queremos que la masa quede muy fina para que quede un hornazo con poco pan y mucha chica ya que, al fin y al cabo, de carne es de lo que trata el Lunes de Aguas. Ponemos una de las láminas de masa sobre papel de horno en la bandeja, rellenamos con el lomo y el jamón y lo tapamos con la otra lámina de masa. Hay que cerrar bien los bordes; sed imaginativos con vuestra técnica si queréis darle un toque personal. La masa que os sobre podéis usarla  para decorar el rico hornazo.

Mientras pintáis bien el hornazo con el huevo batido, precalentad el horno. Cuando tengáis el hornazo preparado, solo queda hornearlo unos 30min a 200 °C hasta que esté dorada y a poder ser no quemada (que ya sabemos que el horno puede ser traicionero). Tras sacarlo del horno, os recomiendo encarecidamente dejar que se enfríe sobre una rejilla para evitar que la masa quede demasiado blanda.

jueves, 31 de enero de 2013

Pan de cerveza

Hay recetas que me persiguen. Las descubro un buen de día por casualidad y comienzan a aparecer por todas partes. Este es lo que me sucedió con el pan de cerveza que os muestro en esta entrada.

Estaba yo un buen día curioseando las recetas de un blog muy cuco que me pasó una amiga llamado "Mi enredadera", cuando me encontré con la siguiente receta (o más bien ella me encontró a mi) . Pensé que tenía que probar ese pan pero ningún día parecía el adecuado; por diferentes motivos siempre posponía esta receta. Como si de señales del universo se tratara, empecé a encontrarme este pan de forma continuada hasta que un buen día me harté y me animé a preparar la dichosa receta con la esperanza de que me dejara en paz o de poder al menos disfrutar de un pan sabroso y diferente.



Ingredientes:
  • 210 gramos de harina
  • 1/2 cucharada de levadura química (de la que usamos para repostería)
  • 1 cucharada de azúcar
  • 1/4 de cucharadita de sal
  • 175 ml. de cerveza (yo usé una belga de abadía, pero si queréis un pan más suave probad con una rubia tipo pilsener)
  • 30 gramos de mantequilla

Lo primero que hay que hacer (aparte de lavarse las manos, no me seáis cochinos) es poner a precalentar el horno a 180ºC ya que la preparación del pan nos llevará más o menos los 10 minutos que tardará el horno en calentarse.

La elaboración de este rico pan no tiene mucho misterio. Lo primero que hay que hacer es mezclar los ingredientes sólidos en un bol. Una vez estén bien mezclados, procederemos a añadir la cerveza y unos 20 gramos de la mantequilla que habremos derretido previamente en el microondas.  Hay que mezclar los ingredientes bien, con paciencia para que no queden grumos. Buscamos una consistencia bastante pegajosa y más bien líquida que recuerda mucho a la masa de un bizcocho.

Una vez lograda la consistencia adecuada, pasaremos la masa a un molde apto para horno que habremos engrasado con anterioridad con la mantequilla restante. Tened en cuenta que el pan crecerá considerablemente así que no me seas garrulos y no llenéis demasiado el molde (a no ser que queráis un volcán de harina y cerveza dentro del horno y una sesión intensiva de limpieza XD).

Hornead el pan unos a 180ºC unos 50 minutos o hasta que veáis que está. Cuando esté listo sacadlo del horno y ponedlo sobre una rejilla hasta que se enfríe.

El pan está delicioso solo, tostado o en sándwich. Y recordad que ¡todo con bacon ("bacón" según la RAE) sabe mejor!

Tened en cuenta que:
  1.  Para derretir la mantequilla no hace falta más que unos segundos así que agudizad vuestros sentidos en este punto de la operación.
  2. Si sois muy cerveceros comprar una cerveza extra para beber en el proceso ya que el olor que emerge de este pan horneándose podría hacer que perdierais la cabeza.

lunes, 5 de noviembre de 2012

Galletas de mantequilla

Come to the Dark Side... We have cookies!

Galletas de mantequilla, ¿alguien podría resistirse? Os presento unas galletas ideales para un soborno, chantaje o para cebar a quien nos queramos comer esta navidad.



Ingredientes:
  • 150 g de mantequilla 
  • 100 g de azúcar
  • 250 g de harina
  • 1 huevo
  • Una cucharada de esencia de vainilla ( como no tenía lo sustituí por un poco de azúcar avainillado que estaba aburrido en el armario)

Para empezar con nuestras galletitas lo primero que tenemos que hacer es preparar la mantequilla ya que, tras haber dormitado en el frío glaciar de la nevera, necesita templarse. El objetivo es lograr que quede blanda y manipulable sin que llegue a quedarse líquida. Podemos conseguirlo de tres formas diferentes: calentándola  pocos segundos en el microondas y con sumo cuidado, ser pacientes y esperar un rato largo o meterle mano a la mantequilla hasta que este a punto.

Cuando tengamos la mantequilla en el punto anteriormente descrito, procederemos juntarla con el dulce azúcar hasta que ambos ingredientes formen una única entidad. Después será el momento de añadir a nuestra mezcla los huevos y la esencia de vainilla. Tras esto, incorporaremos la mitad de la harina poco a poco y sin parar de mezclar los ingredientes. Cuando notéis que el utensilio que os ayuda a menear la masa sirve de más bien poco, llega el momento de ensuciarse las manos. Para poder darle forma a las galletas necesitamos que la masa esta fría, por lo que hay que meterla en la nevera una hora aproximadamente.

Ponemos a pre-calentar el horno a 180º y proseguimos con la elaboración de la masa de galletas.

Es una masa bastante pringosa. La mejor forma de hacer una lámina de medio centímetro de grosor aprox. es cubriéndola con film transparente (así no se pegará al rodillo). Cuando tengamos nuestra lámina de masa, haremos las galletas de la forma que más nos guste valiéndonos de un corta pastas ( o de una pequeña taza). Cuando las galletas estén formadas, solo queda colocarlas en una bandeja de horno anti-adherente o una común forrada de papel de horno y hornearlas unos 15 minutos hasta que estén ligeramente doradas pero no muy duras.

Al sacarlas del horno es importante ponerlas en una rejilla para que no reblandezcan.

jueves, 30 de agosto de 2012

Tortitas

Tortitas para desayunar, de postre, para merendar, con chocolate, nata, leche condensada...
Tortitas, tortitas everywhere.
Hay gente que siente verdadera pasión por las tortitas y, aunque no me considero muy amante de los dulces, he de reconocer que a mi también me encantan (y a mi versión premenstrual aún más). Son muy fáciles y rápidos de hacer así que espero que os animéis.




Ingredientes:
  • 250ml de leche
  • 175g de harina
  • 25g de azúcar (más si sois muy golosos)
  • 2 huevos
  • 25 gramos de mantequilla (más lo necesario para la sartén)
  • Un sobre de levadura química 
El proceso de elaboración de las tortitas es tremendamente sencillo. Para empezar a preparar este manjar solo tenemos que coger un bol grande y mezclar muy bien todos los ingredientes. Con energía, como si nos fuera la vida en ello. ¡Qué se vea la potencia de vuestros antebrazos! ( Si sois vagos podéis usar una batidora, pero pierde gracia).

Una vez tengamos una mezcla homogénea, podremos comenzar con el segundo paso: la cocción. Disponemos una pequeña cantidad de mantequilla en una sartén decente   *Importante! la sartén tiene que ser decente, si no saldrá un revuelto de masa de tortita con un aspecto más bien poco apetecible*   Cuando la sartén esté un poco caliente ponemos un poco de la masa en el centro y la cocinamos a fuego medio hasta que empiecen a salir burbujitas y los bordes parezcan estar solidificados. Cuando la tortita tenga el aspecto descrito, es el momento de darle la vuelta cuidadosamente y poder así continuar la cocción por el otro lado. 

Cuando "veáis que está" colocáis las tortitas en un plato y las servís con chocolate, nata, sirope de arce... o ¡lo que os apetezca! Sed creativos, aunque yo no las serviría con chorizo... ¡mejor con bacon! :P

¡Disfrutad de vuestra experiencia golosa!


jueves, 7 de junio de 2012

Tortilla de patata

Patatas + huevo + cebolla = Comida de Dioses.
 Para traer un pedazo de paraíso a vuestro paladar ( y porque lo prometido es deuda ) en está ocasión os deleitaré con la clásica pero infalible receta de mi gran amor "La tortilla de patatas". La podéis hacer rellena de cosas varias como queso, jamón, bacon, setas o disfrutar de la deliciosa tortilla clásica (la que os enseño a hacer en esta entrada).



Ingredientes (4 personas)

  • 3 patatas grandes
  • Una cebolla 
  • 6 huevos
  • Aceite de oliva
  • Sal
Para comenzar a preparar este manjar tenemos que pelar las patatas, lavarlas (si no sería una cochinada, no queremos tortilla con tierra). A continuación,  hay que cortar la patata en pedazos iguales ya que queremos que se cocinen de forma uniforme. El corte se puede realizar de diferentes formas, pero a mi me gusta más como queda en cubitos pequeñitos. Hay que trocear también la cebolla, aniquilarla, hacerla papilla y junto con nuestras patatas someterlas a tortura sumergiéndola en abundante aceite caliente. Para que la tortilla quede deliciosa es muy importante cocinar la patata a fuego medio y moverla constantemente. No queremos lograr una textura muy crujiente; nos interesa que el interior del dadito de patata quede blandito y delicioso.

Una vez tengamos la mezcla de patata y cebolla cocinada, procederemos a sumergirla en el huevo batido, añadimos la sal y mezclamos bien todos ingredientes. Mientras realizamos esta operación es conveniente poner a calentar un poco de aceite en una sartén antiadherente (MUY IMPORTANTE que la sartén sea decente si no queréis liarla parda como la del vídeo http://www.youtube.com/watch?v=ICQrvG6jfOA ). Cuando el aceite esté caliente, depositaremos con cuidado la mezcla en la sartén y la cocinaremos a fuego medio el tiempo que consideréis oportuno en función del punto en el que os guste la tortilla. Solo cuando veamos que los bordes han pasado de estado líquido a sólido procederemos a la delicada operación de darle la vuelta a la tortilla. 

Darle la vuelta a la tortilla no es complicado. Solo se necesita valor, decisión y rezar un ave maría (opcional). El procedimiento es el siguiente: colocamos un planto de dimensiones superiores al diámetro de la sartén elegida para hacer la tortilla, ponemos la palma de la mano sobre la parte trasera del plato y, con decisión, le damos la vuelta de tal modo que el culo de la sartén acabe mirándonos. Retiramos el plato con cuidado y volvemos a depositar la tortilla en la sartén para que se cocine por el lado que aún está crudo. Ya solo queda esperar a que se termine de cocinar y ¡a comer!








domingo, 29 de abril de 2012

Croquetas de bacon

Todos sabemos que las croquetas de la abuela/madre son insuperables, pero insistimos en comprar una y otra vez esas insípidas "croquetas" que engañan a nuestra vista en la sección de congelados. Empezamos con las más baratas y, tras descubrir la ausencia de carnaza en el interior nos pasamos a unas más elitistas. Se dejan comer pero... ¡NO! ¡no es lo mismo!

Nuestro vacío croquetil no se ha llenado y nuestra sed de croquetas no se ha satisfecho.

Llegados a este punto, nos quedan dos opciones: ponerle ojitos de perrillo abandonado a nuestra señora madre para que nos obsequie con un tupper de tan preciado manjar o aprender a hacer unas croquetas de verdad. Yo, como chica aventurera que soy, me decanté por la segunda opción.

*¡Hola! soy una flagrante violación del copyright, ¡quiéreme!

Ingredientes

  • Mantequilla
  • Media cebolla
  • 100 gr de bacon
  • 300 ml de leche
  • Harina
  • 1 huevo
  • Pan rallado
  • Sal
  • Pimienta
  • Aceite de oliva
Lo primero que debemos hacer para superar este reto con éxito es cortar la cebolla (cuanto más pequeña se pique, más rápido se cocinará). La podéis dejar al gusto. Como a mi me gusta la cebolla caramelizada, me armé de paciencia y esperé como 20 minutos hasta que adquiriera un color marrón de lo más apetecible. Cuando esté la cebolla lista, añadimos el bacon que habremos cortado previamente en pedazos minúsculos y lo doramos unos minutos. Una vez finalizado este proceso, tendremos listos los tropezones de nuestras crujientes delicias.

Ahora llega la parte delicada de la operación. Necesitaréis concentración y paz interior (tomaos unos minutos si lo consideráis preciso). Debemos calentar la mantequilla a fuego medio-bajo en una cazuela o sartén hasta que esta quede derretida cual fan de Johnny Depp ante la presencia del susodicho. Una vez logremos que este líquida, tenemos que añadir rápidamente la harina. El objetivo es lograr una consistencia más o menos sólida, pero con una apariencia tersa y brillante. Cuando hayamos obtenido la masa deseada, debemos retirar el recipiente que hemos empleado del fuego y empezar a incorporar leche templada lentamente mientras removemos la mezcla continuamente. Si sentís que podéis hacer más tareas a la vez os recomiendo leer a Shakespeare mientras realizáis el pino-puente =). Queremos obtener una masa relativamente espesa (si tenéis dudas mirad vídeos en youtube o preguntad a vuestras sabias progenitoras). Cuando tengamos la consistencia deseada, añadimos el bacon y la cebolla, le damos un buen meneo a todo y pasamos la mezcla a otro recipiente donde esperaremos a que la masa adquiera una apariencia semi-sólida. Es importante que la masa no quede muy líquida porque si no será muy difícil darle forma a la croqueta.

Cuando tengamos la masa lista, procederemos a realizar las croquetas. Si vais a hacer muchas os recomiendo encarecidamente que secuestréis a alguien para realizar este paso. La teoría es muy sencilla; hay que elaborar pelotitas (o la forma que más os guste) con la masa y pasarlas por harina, huevo batido y pan rallado. Una vez finalizado este proceso solo quedará freírlas en abundante aceite de oliva y devorarlas.


miércoles, 8 de febrero de 2012

Filetes rusos 2.0

En vista del relativo éxito de los filetes rusos, he decidido deleitaros (o aburriros) con una versión diferente de esta receta. Aún no tengo del todo clara la diferencia entre filete ruso y hamburguesa, pero como resultado de la investigación realizada para la receta anterior, llegué a la conclusión de que el filete ruso se fríe y generalmente recubierto de una sustancia X que haga que quede crujiente por fuera. En esta ocasión he decidido probar con el pan rallado con el siguiente resultado:


Y para que no me llaméis superficial, os muestro también el interior



Ingredientes

  • 500 gr de carne picada de cerdo y ternera
  • Una rebanada de pan de molde
  • Leche
  • Queso rallado
  • Un huevo
  • Harina
  • Pan rallado
  • Hierbas provenzales
  • Pimienta
  • Cebolla en polvo
  • Sal
  • Aceite de Oliva

El procedimiento de elaboración de estos filetes rusos es muy similar al de la anterior versión, por lo que para evitar redundancias y cansinismo, os remito al procedimiento que ya expliqué (click here http://cocinadeduende.blogspot.com/2012/01/filetes-rusos.html ) y me limitaré a señalar las diferencias.

Diferencia nº1: Como habréis podido observar los observadores,los condimentos/hierbas/especias/queso son diferentes en esta receta. Los más perspicaces habrán ya deducido que esta diferencia no afecta mucho al proceso de elaboración del filete ruso.

Diferencia nº2: El empanado. En la receta original obtenemos unos filetes redondeados y enharinados tras un procedimiento que podríamos calificar como violento; con la nueva versión no paramos tras la descarga de violencia. Una vez tenemos el filete en harinado, lo sumergimos en el huevo (recomiendo encarecidamente que este haya sido batido con anterioridad) y posteriormente lo hundimos en el pan rallado. Cuando tengamos el filete empanado, solo queda freírlo a temperatura media hasta que "veas que está".

*El truco del almendruco (dios, que frase más horrible XD) : Poned un poco de hierbas provenzales, pimienta  y cebolla deshidratada en el pan rallado para obtener un resultado más profesional.

Y con esto y un bizcocho... ¿hasta mañana a las ocho?

miércoles, 1 de febrero de 2012

Paquetitos de pasta filo y tenera

Llevaba tiempo a la caza de la pasta filo, pero esta, escurridiza por naturaleza, había logrado darme esquinazo en más de una ocasión. Con la esperanza casi perdida y con la mente ocupada en otros menesteres, ofrecióse a mi espíritu la oportunidad de experimentar con tan preciado manjar que, de improviso, me encontró en el supermercado.



Ingredientes:

  • 500 gr de carne picada de ternera
  • Pasta filo
  • Una cebolla
  • Sal
  • Pimienta
  • Comino en polvo
  • Nuez moscada
  • Aceite de oliva

Para comenzar, picaremos y pocharemos la cebolla en una sartén con un poco de aceite durante una media hora a fuego lento.

Objetivo --> Obtener una un color marronáceo y un profundo y delicioso aroma que invada toda la cocina.

Una vez cumplido nuestro objetivo, juntaremos la cebolla con la carne y procederemos a especiarla. Un poquito de nuez moscada, un poquito de comino, un poquito (o un muchito, como gustéis) de pimienta, sal y lo mezclamos todo. Este es el momento perfecto para desplazarnos en dirección al horno para precalentarlo a unos 180ºC.

Mientras el horno desciende a los infiernos, aprovecharemos para ir montando los saquitos. Podéis darles la forma que queráis, pero si tenemos en cuanta la ley del mínimo esfuerzo, yo me decantaría por aquella que requiera un menos esfuerzo físico e intelectual. La gracia está en lograr que varias capas de crujiente pasta filo cubran el preparado de carne. Una vez terminado este paso, colocaremos lo paquetitos en una bandeja que podamos meter al horno (o la del horno mismamente). Y los pintamos con un poco de aceite de oliva. Yo he seguido este paso porque es lo que he encontrado en varias recetas en este invento moderno conocido como internés, pero creo que es prescindible.

Con los paquetitos pintaditos y colocaditos solo queda hornearlos hasta que estén dorados. No los descuidéis ya que se queman con relativa facilidad. En mi horno han tardado unos 15 minutos en cocinarse, pero cada horno es un mundo.

jueves, 26 de enero de 2012

Filetes rusos

Hace unos días me surgió una duda existencial en relación con la diferencia existente entre un filete ruso y una hamburguesa. Sedienta de conocimiento recé a San Google con escasos resultados hasta que finalmente mis plegarias fueron escuchadas por un ser verdoso (verde orco, no verde duende) quien tuvo a bien iluminarme con su receta para preparar los filetes rusos y me asesoró durante el proceso de elaboración del producto que podéis observar en la foto.



Ingredientes:

  • 500 gr de carne picada mixta (ternera y cerdo)
  • Una rebanada de pan de molde
  • Leche
  • Harina
  • Pimienta
  • Ajo en polvo
  • Perejil
  • Sal
  • Aceite de oliva

Para comenzar con estos deliciosos filetes rusos, tenemos que agregar a la carne la pimienta, la sal, el ajo en polvo,el perejil y el pan (que previamente habremos mojado en un poco de leche) y juntarlo todo hasta lograr una mezcla más o menos homogénea. Una vez tenemos todo bien mezclado llega la parte guarra y violenta *insertar aquí la cara de psicópata*

Ayudándonos de la harina haremos pelotitas del tamaño que consideremos oportuno (algo más grande que una pelota de golf y algo más pequeño que una pelota de tenis estaría bien). Cuando tengamos las pelotitas, admiraremos nuestra obra de perfección durante unas instantes para poco después proceder a descargar nuestra ira sobre las pelotas de carne. Piensa en polítcos, Belen Esteban, David Bisbal... cualquier cosa que te ayude a pegar con fuerza . El objetivo es aplastarlas hasta que tengan un dedo de grosor (podéis usar como guía el dedo índice de la mano izquierda, por ejemplo).

Nos interesa que queden bastante cubiertos de harina, pero sin pasarse; confía en tu instinto.Cuando tengamos la carne con forma de filetitos redondeados solo queda freirlos y disfrutar de su textura crujiente por fuera y jugosa por dentro.

Enjoy your meal! =)

domingo, 1 de enero de 2012

Pollo al ajillo

Es una verdad universalmente reconocida que al pollo le gusta el vino blanco.

 Si, es así. Quita esa cara de asombro (siento decirte que los ojos abiertos como platos y la mandíbula desencajada no te sientan bien), deja de lado los pensamientos de "esta tía esta como una p*** cabra" y sigue leyendo porque vas a aprender como preparar una rica receta de pollo en poquito tiempo.


Ingredientes:
  • Medio pollo troceado 
  • 1 patata grande
  • 3 dientes de ajo
  • Caldo de pollo (medio vaso)
  • Medio vaso de vino blanco de una calidad aceptable (reservad el brick de Don Simón para otras ocasiones)
  • Sal
  • Aceite
  • 1 hoja de laurel

Para empezar con este plato, pelaremos la patata y la cortaremos en cubitos del tamaño de una uña del dedo del pie aproximadamente. Tendremos que freirla hasta que este golden brown o hasta que empecemos a sentir una fuerza irresistible que nos impulsa a meter un pedacito del ya mencionado tubérculo en nuestras bocas.

Mientras se va cocinando la patata, salaremos los pedazos de pollo y los saltearemos en una sartén hasta que este dorado cual doblón de oro (bueno, quizás no tanto...). Cuando esté el pollo en su punto, no tenemos más que añadir el ajo picado en diminutos cuadraditos, las patatas y menearlo todo un ratete corto. Cuando el ajo este dorado, añadiremos el vino, el caldo y la hoja de laurel y esperaremos a que se evapore la práctica totalidad del liquido que hemos añadido.

El último paso es servirlo y pelearse por las patatas con la persona con quien compartas tu pollo.

No es un plato de alta cocina, pero esta mu' rico y es mu' apañao 

viernes, 9 de diciembre de 2011

Sandwich de Pollo

Un día x abres la nevera y tu mirada registra cada uno de los rincones en busca de algo apetecible que comer. Parece que Homer decidió visitar la nevera antes que tú. ¡No queda nada! Tu mirada se posa sobre un recipiente blanco con cierre hermético ( es decir, un tupper del chino) en el cual atesoras la carne de las carcasas de pollo que usaste para hacer un rico caldo casero. Mmmmmmmmm, pollo. Tu mano se acerca valientemente al pollo y tu mente comienza a pensar en que hacer con esos preciados pedacitos de manjar divino, de comida de Dioses. ¡EUREKA! ¡un sandwich de pollo!


Ingredientes:

  • Pan de molde
  • Pollo
  • Taquitos de jamón serrano
  • Cebolla
  • Nata
  • Queso Parmesano
  • Aceite de Oliva

    Para empezar a elaborar este delicioso sandwich, hay que picar un poco de cebolla y pocharla un poco ( y si estamos sobrados de tiempo la caramelizamos para lograr un efecto orgásmico mayor). Mientras se cocina la cebolla, troceamos la carne de pollo con el fin de lograr pedazos muy pequeños. Una vez troceada el pollo, cuando la cebolla este a nuestro gusto añadimos el jamón y lo rehogamos junto con la cebolla medio minuto. Acto seguido, añadimos el pollo que calentaremos un par de minutos. Cuando nuestro sentido arácnido nos indique que el pollo está a una temperatura apta para el consumo humano, añadiremos tres o cuatro cucharadas de nata líquida y queso Parmesano al gusto.

    Un minuto después de haber mezclado los ya mencionados ingredientes, tendremos listo para usar el relleno para nuestro sandwich. Para finalizar la receta, pondremos el relleno sobre una de las rebanadas de pan, sobrepondremos a esta la segunda rebanada ( vamos, el procedimiento estándar de elaboración de sandwich, no tiene mucha ciencia) y lo tostamos por ambos lados en una sartén con un poco de aceite de oliva.

    lunes, 5 de diciembre de 2011

    Albóndigas de Mamá

    Como primera entrada del blog he decidido elegir una receta en la que mi madre muestra su gran maestría y que yo aún trato de igualar. La he hecho varias veces pero, siguiendo la recomendación de mis compañeros de piso, seguiré practicando ( ellos aportan su granito sacrificándose por la causa probándolas XD).


    Ingredientes:
    • 600gr de carne picada de ternera
    • 2 cebollas
    • Ajo
    • Sal
    • Harina
    • Perejil
    • Una rebanada de pan de molde
    • Leche
    • 1 pastilla de caldo concentrado de carne

    Para comenzar a preparar estás sencillas pero deliciosas albóndigas,hay que empezar por machar un par de dientes de ajo y perejil fresco. Acto seguido, en un vaso se desmiga la rebanada de pan de molde (excluyendo los bordes) y se mezclan con un poco de leche hasta conseguir una pasta untuosa de color blanco que habrá que añadir a la carne picada de ternera junto con un poco de sal. Una vez realizada la mezcla se cogen pequeñas porciones de la carne y, con las manos y con ayuda de la harina, comenzaremos la ardua tarea de realizar un millón de bolitas de carne (bolita arriba,bolita abajo). En este punto de la receta suele resultar de gran ayuda esclavizar a alguien: vecinos, familiares cercanos, familiares lejanos, el panadero... ( o en mi caso, a mis compañeros de piso). Una vez terminada esta parte habréis logrado acabar con la parte coñazo de la receta. ¡Hurra!

    Ahora pasamos con la parte que hace esta receta tan deliciosa y apetecible: la salsa. Para comenzar a realizar esta maravilla mundial debemos pelar y picar las cebollas. Para cocinar la cebolla hay dos opciones: freírla o pocharla bien. Mi experta madre usa la primera, pero yo me decanto por la segunda ya que está técnica requiere usar menos aceite ( y estamos en crisis). Una vez cocinada la cebolla la pasamos por la batidora añadiéndole un poco de agua y una pastilla de caldo de carne concentrado. Hay que triturarlo hasta que quede como un puré bastante líquido.

    Una vez preparada la salsa, toca freir un poco las bolitas de carne y añadirlas en una cazuela grande donde añadiremos también la salsa. Debemos dejar que se cocinen "hasta que veas que está"; para aquellos que no sepan traducir instrucciones maternas de cocina, diré que por lo general con media hora a fuego lento suele ser suficiente ( ante la duda podéis hacer el gran esfuerzo de probar una de las albóndigas XD)